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Ojo al Vatio explica cómo evitar pagar de más en tu factura de luz y gas

today27 julio, 2026

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El CEO de Ojo al Vatio, Fernando Blanco, explica en Radio Líder Santiago las diferencias entre distribuidoras y comercializadoras, advierte del repunte del mercado energético por la incertidumbre internacional y destaca que muchas incidencias relacionadas con altas, aumentos de potencia o puntos de recarga pueden resolverse de forma mucho más ágil con una correcta gestión.

El mercado energético vuelve a mostrar síntomas de inestabilidad tras varias semanas de relativa calma. Así lo aseguró el CEO de Ojo al Vatio, Fernando Blanco, durante una entrevista en Radio Líder Santiago, donde advirtió de que el contexto internacional vuelve a presionar al alza los precios de la energía y recomendó a particulares y empresas revisar sus contratos para minimizar el impacto en sus facturas.

Blanco explicó que la situación ha cambiado de forma significativa en los últimos días. «Dos comercializadoras han cortado los precios fijos y eso es peligroso porque las compañías se asustan y dejan únicamente el mercado variable», afirmó, al tiempo que relacionó este escenario con la incertidumbre internacional y el incremento del precio del gas. Según detalló, «estamos rondando ya los 60 euros por megavatio hora cuando lo normal es estar entre 26 y 30», una circunstancia que repercute directamente en el coste final de la electricidad.

Durante la entrevista, el responsable de Ojo al Vatio recordó que la empresa actúa como una asociación energética independiente cuyo objetivo es encontrar siempre la tarifa más competitiva para cada cliente. «Buscamos la mejor tarifa tanto para particulares como para empresas y nunca los abandonamos; seguimos revisando sus renovaciones y sus hábitos de consumo para mantener el ahorro», señaló. Además, destacó la importancia de la planificación energética para el tejido empresarial mediante compras anticipadas de energía, una estrategia que considera clave ante la volatilidad del mercado.

Uno de los aspectos que más interés despertó fue la explicación sobre la diferencia entre distribuidoras y comercializadoras, dos conceptos que habitualmente generan confusión entre los consumidores. Blanco aclaró que «la distribuidora es la dueña del tendido eléctrico, de los postes y de los contadores, mientras que la comercializadora es quien factura la energía y con quien realmente tiene relación el cliente». Esta distinción resulta especialmente relevante cuando se tramitan altas de suministro, cambios de potencia o incidencias técnicas.

En este sentido, el empresario explicó que una correcta gestión administrativa puede reducir considerablemente los tiempos de espera. Según indicó, localizar un antiguo punto de suministro o el correspondiente código CUPS permite agilizar los trámites de nuevas altas. «Si alguien tiene que dar de alta un suministro, que nos llame, porque se agiliza muchísimo», aseguró.

Otro de los asuntos abordados fue el aumento de potencia contratada, una necesidad frecuente tanto en viviendas como en negocios cuando los equipos eléctricos superan la capacidad disponible. «Lo que quiere el cliente es potencia porque se le salta el contador y tiene un problema», resumió Blanco. No obstante, recordó que estas solicitudes dependen de factores técnicos como los derechos de extensión o la capacidad reflejada en el boletín eléctrico, por lo que cada caso debe estudiarse de forma individual.

La expansión del vehículo eléctrico también tuvo protagonismo en la conversación. El CEO de Ojo al Vatio explicó que las instalaciones de puntos de recarga en comunidades de propietarios están encontrando mayores exigencias por parte de las distribuidoras. «Ya nos están poniendo pegas para hacer puntos continuos; ahora mismo hay que hacer puntos de suministro nuevos», indicó, aunque subrayó que la empresa también presta este tipo de asesoramiento y gestión.

Entre las novedades más llamativas, Blanco destacó la devolución que numerosas distribuidoras están realizando a miles de consumidores por antiguos depósitos de garantía asociados a suministros con más de quince años de antigüedad. «Se lo están devolviendo al titular actual del suministro, independientemente de quién lo pagó en su momento», explicó. En viviendas, estas devoluciones suelen oscilar entre los 20 y 30 euros, mientras que en empresas pueden alcanzar varios cientos de euros en función de la potencia contratada.

Como mensaje final, Fernando Blanco insistió en que, pese al contexto de incertidumbre energética, existen fórmulas para reducir el gasto si se analiza cada contrato de forma personalizada. «Al final es comparar y buscar siempre el mejor precio para el cliente», resumió, invitando a particulares y empresas a solicitar un estudio gratuito de sus facturas de luz y gas para comprobar si pueden beneficiarse de mejores condiciones.

Escrito por Líder Redacción

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