Listeners:
Principales oyentes:
play_arrow
Radio Líder Santiago – 97.7Fm Santiago de Compostela
today22 octubre, 2026
El futbolista compostelano repasó en Radio Líder Santiago su trayectoria por Croacia, Eslovaquia y Rumanía, recordó los momentos más difíciles lejos de su familia y habló de su recuperación tras ser operado de una hernia inguinal.
El futbolista Dani Iglesias repasó en los micrófonos de Radio Líder Santiago, durante una entrevista con Álvaro y Antón Señán, una trayectoria profesional que le ha llevado a competir en Croacia, Eslovaquia y Rumanía después de formarse en las categorías inferiores del Deportivo de La Coruña. Una aventura internacional que comenzó como una oportunidad deportiva y acabó convirtiéndose en el eje de su carrera. «Yo siempre quise probar el extranjero, siempre tuve curiosidad por jugar fuera», reconoció, aunque admitió que «ni por asomo pensaba que iba a jugar el resto de mi carrera en el extranjero».
Iglesias recordó sus comienzos en el Deportivo, al que llegó con apenas doce años y con cuyo primer equipo debutó en Segunda División a las órdenes de Fernando Vázquez. «Ese año llegué a debutar con 18 años, jugué tres partidos», explicó. Tras pasar por el Fabril y vincularse al Deportivo Alavés, inició su recorrido internacional en el NK Istra croata, antes de fichar por el Rijeka, uno de los clubes destacados del país. Allí coincidió como rival con Dani Olmo, del que aseguró que «con 19 años era el mejor jugador de la liga, era una cosa de locos».
Su siguiente destino fue Eslovaquia, una etapa especialmente complicada en el terreno personal. Durante su paso por el Spartak Trnava coincidieron las restricciones de la pandemia con el nacimiento de su primer hijo en Santiago. «Justo ahí fui padre y llegué tarde al nacimiento de mi hijo. Después de cuatro días me tuve que volver y estuve allí solo», relató. El jugador reconoció que aquellos meses estuvieron marcados por la soledad y la distancia familiar: «Iba a entrenar y me iba a casa yo solo, sin poder salir, sin hacer nada. Y la verdad es que fueron meses difíciles».
Uno de los episodios más sorprendentes de su carrera llegó con su incorporación al Dinamo de Bucarest, histórico club rumano que atravesaba una profunda crisis deportiva y económica tras descender a Segunda División. Iglesias recordó las dificultades que encontró nada más llegar: «Yo llego allí, casi no había balones para entrenar». El inicio de temporada tampoco acompañó, con cinco derrotas en los primeros siete encuentros, aunque el equipo consiguió reaccionar y terminar logrando el ascenso a Primera. «Fuimos creciendo, creciendo, creciendo. Nos metimos al final en el playoff. Y ascendimos», explicó, calificando aquella campaña como «el mejor año de mi carrera, desde que juego al fútbol».
Después de disputar una temporada en la máxima categoría con el Dinamo, fichó por el Steaua de Bucarest, una decisión que provocó críticas entre algunos aficionados de su antiguo club debido a la histórica rivalidad entre ambos. «Yo no traicioné a nadie porque ya se me acabó el contrato. Y yo me fui al Steaua porque era el equipo que mejor me venía en ese momento», defendió. Su etapa en el conjunto vinculado al Ministerio de Defensa terminó con una segunda posición en la liga, aunque las restricciones administrativas impidieron materializar el ascenso. «Eso de jugar y no poder ascender no me llenaba», reconoció.
Posteriormente aceptó la propuesta del Sepsi, otro conjunto rumano con aspiraciones de regresar a Primera División. Allí volvió a coincidir con el entrenador con el que había ascendido en el Dinamo y consiguió un nuevo éxito deportivo. «Fuimos y ascendimos. Y ahora estamos en Primera en Rumanía», señaló el jugador, que mantiene contrato con el club tras renovarse automáticamente su vinculación.
Actualmente, Iglesias se encuentra recuperándose de una operación de hernia inguinal después de varios meses arrastrando molestias en el pubis y el aductor. El futbolista explicó que decidió desplazarse a Madrid ante la falta de soluciones a sus problemas físicos y que su evolución estaba siendo positiva. «Desde el primer día podía caminar», indicó, con la previsión de regresar a los entrenamientos aproximadamente entre un mes y mes y medio después de iniciar la fisioterapia.
Más allá del fútbol, el jugador reconoció que la vida en el extranjero se ha vuelto más complicada con el crecimiento de su familia. «El hijo mayor tiene cinco años, tenemos otro que tiene dos años. Y la verdad es que cada vez ya cuesta más», confesó. Una reflexión que resume el lado menos visible de una carrera construida lejos de Galicia, entre oportunidades, ascensos, dificultades y sacrificios personales.
La entrevista en Radio Líder Santiago dejó así el testimonio de un futbolista que salió del Deportivo buscando su oportunidad y terminó construyendo una extensa trayectoria internacional, con Rumanía como escenario de algunos de sus mayores éxitos deportivos.
Escrito por Líder Redacción


2024 © Propiedad de Dezasete Media SL - 97.7 Fm
Comentarios de las entradas (0)