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Radio Líder Santiago – 97.7Fm Santiago de Compostela
today9 septiembre, 2026
José Ángel Rioseco, presidente del club compostelano, repasó en Radio Líder Santiago el crecimiento de la entidad, sus objetivos deportivos y el potencial olímpico de uno de sus nadadores, pero centró buena parte de su intervención en reclamar más instalaciones acuáticas para una ciudad en la que, sostiene, los clubes han crecido de forma exponencial mientras el espacio disponible permanece prácticamente sin cambios.
El Club Natación Ciudad de Santiago ha multiplicado su dimensión deportiva desde que José Ángel Rioseco se incorporó al proyecto en 2010. El presidente de la entidad repasó en una entrevista en Radio Líder Santiago la evolución experimentada durante estos años y situó el crecimiento de licencias como una de las mejores muestras del avance del club. “En el año 2010 teníamos 65 licencias. En 2020 llegábamos ya a 110 o 115 y el año pasado conseguimos pasar de 200, hasta 207”, explicó Rioseco, satisfecho porque ese crecimiento demuestra, a su juicio, que “estamos haciendo las cosas bien”.
La progresión no se limita al número de deportistas. Rioseco destacó que el Ciudad de Santiago ha conseguido hacerse un hueco dentro de la natación gallega y también en competiciones estatales. “Vamos metiendo la cabeza en la natación gallega, en la natación competitiva gallega y también nacional. Y eso nos orgullece”, afirmó. El objetivo de la entidad pasa por mantenerse entre los diez mejores clubes de Galicia, una meta que, según señaló, vienen alcanzando con regularidad al moverse habitualmente “entre el quinto y el octavo” puesto en diferentes categorías.
El presidente defendió, además, un modelo que no sitúa la competición por encima de la formación en las edades más tempranas. “Tenemos una filosofía de trabajo que nos lleva a que, para los pequeños, las habilidades acuáticas y que tengan una sonrisa cuando vengan a la piscina sea lo más importante”, indicó. La exigencia competitiva, añadió, se introduce “de manera progresiva”, especialmente a partir de las categorías infantiles. La estructura abarca desde escuela y categorías de base hasta la natación máster, un segmento que también ha experimentado un importante crecimiento.
Dentro de ese proyecto deportivo sobresale actualmente, según Rioseco, Agustín Orequia, un nadador de 20 años formado en el club y con aspiraciones de alcanzar el máximo escenario internacional. “Sus objetivos son olímpicos”, aseguró el presidente, que situó los Juegos de Los Ángeles en el horizonte. Durante la entrevista recordó que el joven ha sido campeón de España sub-20 y quinto en un Campeonato de España absoluto. “Esto es muy difícil, son centésimas, pero el nivel que tiene es suficientemente bueno para meterse en la carrera olímpica”, valoró.
Más allá de los resultados, Rioseco reivindicó la función de la natación como deporte de base y como herramienta para mejorar la calidad de vida. “Somos un club de competición, pero no tenemos ninguna duda de que también somos un club de base. Lo que tenemos que hacer es promocionar el deporte y la natación dentro de la ciudad”, afirmó. También puso el acento en sus beneficios terapéuticos y en el papel que puede desempeñar para que los deportistas universitarios compatibilicen estudios y entrenamiento. A su juicio, la piscina permite a muchos jóvenes “dejar mucho estrés, mucho agobio” y continuar practicando deporte durante su etapa universitaria.
Rioseco, con una larga trayectoria ligada a la natación y al triatlón y experiencia junto a deportistas como Iván Raña, explicó que el proyecto compostelano pretende ir más allá del rendimiento estrictamente deportivo. “Reflejamos más cosas que natación”, señaló, recordando que el club desarrolla también charlas orientativas para las familias sobre nutrición y otros aspectos vinculados a la formación de los jóvenes. El propósito, resumió, es seguir construyendo una entidad que permita disponer en Compostela de una oferta sólida de deporte acuático.
“Es imprescindible y necesario otro espacio acuático”
La parte más reivindicativa de la entrevista llegó al abordar las instalaciones. Rioseco sostuvo que el crecimiento de los deportes acuáticos en Santiago no ha venido acompañado por un incremento equivalente de los espacios disponibles. El club utiliza históricamente principalmente la piscina de Santa Isabel y también ha contado con espacio en Sar, pero el presidente considera que la situación ha alcanzado un punto crítico. “Los cuatro clubes de actividad acuática hemos crecido de manera exponencial; el espacio de agua que nos brindan es el mismo que teníamos”, resumió.
Para Rioseco, Santiago necesita desde hace tiempo una nueva instalación acuática. “Es imprescindible y necesario” disponer de otro espacio, afirmó antes de recordar que en 2020 acudió a un pleno municipal para defender la construcción en Santa Marta de una piscina de 50 metros. Según relató, aquella propuesta recibió respaldo unánime, aunque posteriormente se le trasladó la posibilidad de que la instalación fuese finalmente de 25 metros.
Su planteamiento, aseguró, pretende trascender los ciclos políticos y centrarse en las necesidades de la ciudad a largo plazo. “Me gustaría que tuviéramos luces largas. Las instalaciones deportivas no se construyen para los próximos cinco años ni para diez años; tienen una vigencia de 40, 50, 60 o 70 años”, afirmó. “¿Qué es lo que queremos para Santiago en los próximos 30 o 40 años? Quizás necesitamos pensar un poco en ese futuro”, añadió antes de advertir: “Ya vamos tarde y, en este caso, ya vamos muy tarde también con la natación”.
El presidente del Ciudad de Santiago defendió que esta carencia no afecta exclusivamente a su disciplina y vinculó la disponibilidad de instalaciones deportivas con la propia calidad de vida urbana. “El deporte es un síntoma de la calidad de vida de una ciudad”, sostuvo. Aunque reconoció que este tipo de infraestructuras requiere inversiones importantes, las calificó como “apuestas por la ciudad” y por la calidad de vida de las próximas generaciones.
Críticas al nuevo baremo de reparto
A esas necesidades estructurales se suma ahora la preocupación del club por el nuevo sistema utilizado para distribuir los espacios entre las entidades acuáticas. Rioseco explicó que los clubes habían solicitado más disponibilidad de piscina pero, al no existir la posibilidad de ampliar el número de horas, el departamento municipal optó por establecer un baremo para repartirlas.
El dirigente expresó serias reservas sobre el sistema, al considerar muy complicado equiparar las necesidades de disciplinas diferentes como natación, triatlón y waterpolo. “El baremo que nos han ofrecido es capcioso, por decir algo suave. Yo creo que es demasiado simple”, manifestó. Según detalló durante la entrevista, el cálculo concede diferente puntuación a las licencias de cada modalidad y utiliza posteriormente ese resultado para determinar el reparto.
Rioseco aseguró que el club mantiene conversaciones con el Concello para intentar modificar una distribución que considera perjudicial. “Hemos conseguido que podamos seguir hablando, dialogando, de algo que nos parece absolutamente injusto”, señaló. Entre las consecuencias expuestas figura una importante reducción de la disponibilidad en la piscina de Sar: “Nos han pasado de las once horas que teníamos disponibles a dos horas y media a la semana”.
También mostró preocupación por la reorganización de horarios en Santa Isabel, donde el club perdería continuidad en sus sesiones de entrenamiento por la introducción de una interrupción en una de las franjas vespertinas. Esa modificación, unida al recorte en Sar, podría obligar a la entidad a reorganizar grupos y reducir la actividad. “Seguramente no podemos ofrecer todos los días que necesitan los niños; habrá que reducir espacio, niños, etcétera”, advirtió.
La situación se produce, además, después de una temporada marcada por las obras en Santa Isabel, que obligaron al club a buscar alternativas en otras piscinas y, según explicó Rioseco, provocaron importantes costes económicos y bajas entre sus deportistas. El presidente recordó que fue necesario utilizar espacios en instalaciones como Peleteiro, la USC y otros puntos de la comarca, un desplazamiento que tuvo consecuencias tanto organizativas como económicas.
A su juicio, el riesgo ahora es entrar en un círculo difícil de revertir: menos espacio puede traducirse en menos nadadores y, por tanto, en menos licencias, precisamente uno de los criterios que posteriormente se emplean para determinar la disponibilidad de agua. “Si para el año que viene tenemos menos espacio, tendremos menos nadadores, menos licencias…”, resumió.
Pese a las críticas, Rioseco insistió durante la entrevista en mantener abierta la vía del diálogo. El presidente del Club Natación Ciudad de Santiago confía en que todavía sea posible revisar el reparto y encontrar una solución que permita a las diferentes disciplinas acuáticas continuar creciendo. El desafío, después de más de una década de expansión del club, ya no parece estar únicamente dentro de la piscina, sino en disponer de espacio suficiente para que ese crecimiento pueda continuar.
Escrito por Líder Redacción


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