AD

Destacado

Un guiño a Michelin y una pasión por la gastronomía de Galicia: así nació Guía Furanchín

today29 octubre, 2026

Fondo
share close
AD

Juan y Lorena explican en Radio Líder Santiago cómo una iniciativa nacida entre amigos se convirtió en una comunidad gastronómica con unos 300.000 seguidores en sus principales plataformas y defienden un turismo respetuoso con la identidad de Galicia.

Guía Furanchín nació de una pregunta entre amigos y de una sensación compartida al recorrer el Camino de Santiago: la oferta que encontraba el peregrino no siempre hacía justicia a la cocina gallega. Aquel proyecto, que comenzó en Facebook compartiendo visitas a furanchos, ha crecido hasta reunir alrededor de 300.000 seguidores en sus principales plataformas, según explicaron sus responsables, Juan y Lorena, en una entrevista en Radio Líder Santiago. Su propósito sigue siendo acercar lugares donde comer y conocer Galicia, con especial atención a la identidad de los furanchos.

«Considerábamos que el menú peregrino no reflejaba lo que es la gastronomía de Galicia», señalaron al recordar el origen de la iniciativa. Aunque reconocieron que algunos establecimientos ofrecían buenos menús, echaban en falta propuestas que permitieran al visitante descubrir la variedad de la cocina gallega. «Lo que quisimos es enseñarle a la gente dónde poder comer, los sitios que visitar y todo lo grande que es Galicia», resumieron.

La idea tomó forma en 2017, en una conversación en un restaurante de Caldas de Reis. Juan recordó que el arranque estuvo ligado a su amigo Dani y a un grupo que acostumbraba a salir a cenar los viernes. El nombre surgió como un guiño a la guía Michelin, sin más pretensiones iniciales que compartir sus propias experiencias. «Empezó de coña como para nosotros saber a dónde íbamos», explicaron.

El crecimiento llegó en 2020, cuando las restricciones de la pandemia comenzaron a permitir las salidas a espacios exteriores. Más adelante, la incorporación de Lorena aportó otra perspectiva al proyecto y reforzó su presencia en las redes sociales. Instagram, precisaron, no llegó hasta 2023.

La difusión de los furanchos ocupa un lugar central en ese trabajo, pero también la defensa de lo que los distingue de otros establecimientos. Durante la entrevista los describieron como casas particulares donde se vende el excedente de vino, con una oferta de bebida y tapas limitada. Para sus responsables, preservar esa singularidad exige evitar que el término se convierta en un simple reclamo comercial.

«Hay mucho intrusismo también, hay muchos sitios que dicen que son furanchos porque le ponen el nombre de furancho», advirtieron. Según expusieron, algunos negocios que comenzaron como tales han evolucionado hacia otras fórmulas de restauración, aunque mantienen la denominación para atraer a quienes buscan esa experiencia. «Nosotros somos los mayores defensores de que se cumpla la normativa», afirmaron. Su posición, añadieron, es compatible con disfrutar de restaurantes, taperías y casas de comidas, siempre que cada establecimiento se presente por lo que es.

La guía incorpora un mapa interactivo y geolocalizado que permite localizar furanchos y valorar cuánto hay que desviarse para visitarlos. Es una herramienta que también puede resultar útil a los peregrinos, especialmente en el Camino Portugués, donde señalaron la proximidad de algunos de estos espacios al itinerario. La web dispone, además, de otro mapa de experiencias con restaurantes y otras propuestas gastronómicas.

Detrás de esa actividad están ellos mismos. «Nosotros somos creadores de contenido», reivindicó Juan, que describió un proceso que abarca la grabación, la edición, el montaje y la publicación. «Ella se ocupa de unas partes, yo me ocupo de otras, pero no hay un equipo detrás que haga eso», explicó.

Ambos compaginan la guía con sus empleos. Lorena es peluquera y autónoma, mientras que Juan relató que cambió de empresa para disponer de más tiempo para el proyecto. Ninguno procedía profesionalmente del turismo o la gastronomía. El interés por comer, descubrir lugares y aprender a comunicar en redes fue dando forma a una actividad que todavía no les permite dedicarse a ella en exclusiva. «Soy autodidacta total», apuntó Juan sobre su aprendizaje.

El alcance de sus publicaciones les ha permitido compartir experiencias con personas conocidas, como Lucía Veiga, que visitó con ellos un furancho por primera vez. Sin embargo, el crecimiento de la comunidad también exige una dedicación que se sostiene, en buena medida, con sus horas libres.

La conversación abordó asimismo el atractivo turístico de Galicia y los riesgos de la concentración de visitantes. «Cuando algo se masifica, suele perder parte de la esencia y parte de la calidad», advirtieron. Frente a ello, Lorena defendió la acogida a quienes llegan de fuera: «Yo soy de las que voy a defender el turismo, siempre. Pero el turismo respetuoso». Diversificar las visitas y explorar rutas menos concurridas fueron algunas de las posibilidades planteadas.

El Camino de Santiago, donde comenzó la historia de Guía Furanchín, volvió a aparecer como una experiencia que trasciende la gastronomía. Juan y Lorena hablaron de los distintos motivos que llevan a recorrerlo, de los encuentros y del tiempo para uno mismo. «El camino no se cuenta, el camino se vive», resumieron durante la entrevista. También expresaron su deseo de hacerlo juntos, después de haberlo recorrido por separado: una nueva ocasión para seguir descubriendo Galicia y compartir dónde merece la pena detenerse.

Escrito por Líder Redacción

Comentarios de las entradas (0)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *